
¿Cómo puede vender más una marca que sólo ofrece prendas básicas como jeans, camisetas y no mucho más? La respuesta la tiene Calvin Klein, cuyo verdadero éxito radica en directores creativos que a través de las campañas han sabido generar un aura en sus productos que hace que quien los use sienta que está diciendo mucho, aunque más no sea que esté usando un par de jeans y una camiseta básica.
Desde aquella Brooke Shields casi adolescente que aseguraba que “entre mis jeans y yo no hay nada”, pasando por el aspecto heroinómano y anoréxico de Kate Moss, Calvin Klein si que sabe como estar en boca de todos.
Una vez más, una gran cartelera ubicada en el SoHo neoyorquino, al sur de la isla de Manhattan, despierta controversia. Cuatro modelos de aspecto muy joven, de facciones aniñadas – otra marca registrada de la forma – se muestran en una puesta en escena de alto voltaje erótico.
Leer más

