
Algo que ya vemos en varios de los modelos que han presentado las firmas de moda para esta temporada Primavera Verano 2010, y que seguramente se perpetuará durante el Otoño Invierno, es el detalle de drapeados y frunces, particularmente en las prendas para la noche – pero no exclusivamente –.
La revista Vogue plantea que tengamos en cuenta este tipo de modelos donde lo que abunda son las telas etéreas, con caída, livianas, para conjugarse en drapeados que forman diferentes motivos y que realzan la figura. Vionet, John Galliano y Lanvin son las firmas más adeptas al drapeado, como nos muestra la publicación.
Los vestidos de gala son la prenda preferida para lucir imbricados drapeados que realzan la figura, y que son una apuesta segura a un estilismo que no pasará desapercibido y que redundará en elegancia.
En detalles como escotes o mangas, las firmas de moda más informal como Zara, Topshop, French Connection y otras han incorporado los drapeados a otros momentos fuera de una noche de gala.
La única consigna con estos modelos es que resalten lo mejor de la figura y no lo peor, es decir que las de caderas voluminosas deben evitarlos en esa zona y sí aplicarlos en los hombros o escotes para equilibrar visualmente la figura. Por el contrario, si se tiene un escote demasiado generoso, buscar un modelo que no lo resalte aún más, y ponga el acento en la falda, por ejemplo. Con sentido común, el drapeado es tan versátil que se convierte en un gran recurso.
Vía: Vogue.es
