
Al contrario de lo que podía parecer en un principio la crisis también afecta a las grandes casas de lujo; y si el año pasado los malos resultados azotaron a Cavalli que no pudo mostrar su segunda línea Just Cavalli, esta vez le toca a Lacroix.
Uno de los maestros couturieres más grandes del mundo no cuenta con fondos para sus próximas colecciones, por lo que el grupo Felic, dueño de la compañía, está planteándose vender la firma.
Las ventas vienen cayendo desde 2008, y es que, aunque la Alta Costura siempre ha sido más generadora de gastos que de ingresos (pero se mantiene por su poder de aportar valor a la marca), también el pret-a-porter está notando los efectos de la crisis.
Esperemos que haya suerte y, por favor, que no nos quedeMos sin ver los increibles desfiles de Christian Lacroix.
Vía: VOGUE
