
Maryna, con 22 años recién cumplidos, es originaria de Minsk (Rusia) y participa en el mundo de la moda desde 2004, lo que quiere decir que no es una recién llegada, aunque todavía no ha recorrido la mayor parte de su carrera.
Sus comienzos fueron en la agencia IQ models en la cual ingreso con 17 años. No logró muchos buenos trabajos en sus primeros años por lo que incluso pensó en abandonar su carrera como modelo.
Todo cambió cuando la agencia DNA Models le hizo una oferta para colaborar en una campaña que se llevaría a cabo en Japón. Decidió que era momento de comenzar con su vida profesional y pasó los dos primeros años en las pasarelas de Tokyo para volver a Rusia en el 2006.
Al regresar a Moscú logró abrirse paso en el panorama internacional trabajando con dos editoriales, primero en la versión griega de Harper´s Bazaar y luego con la revista Danzed and Confused.
Meses más tarde viajaría a Londres para desfilar con diseñadores poco mediáticos como Bora Aksu o Jens Laugesen. Pero su sueño se hizo realidad cuando prestigiosos diseñadores como Stella McCartney, Alexander McQueen y Givenchy, entre otros, se contactaran con su agencia para que Maryna desfilara en las pasarelas de París.
Luego de estos desfiles consiguió sus primeras portadas, en primera instancia en el Vogue portugués (2006) y la segunda en el Vogue italiano (2007), fotografiada por Steven Meisel y junto a la deslumbrante Magdalena Frackowiak. Sus primeras campañas serían con Benneton, Bloomingdales, Kenneth Cole, y tras ser una de las new face prometedoras sería modelo de Dolce & Gabbana, Gucci, entre otros.
